Cronología del programa
El recorrido no se mide en semanas sueltas, sino en etapas que se encadenan: primero se escucha, después se escribe, luego se graba y al final se publica. Cada tramo tiene una entrega concreta y una revisión antes de pasar al siguiente.
Semana 1
Grabamos una lectura de control de tres minutos para detectar dónde se cae la intensidad, cómo respiras al cerrar frases largas y qué sonidos se te escapan. De ahí sale un plan de ejercicios de dicción ajustado a tu caso, no una rutina genérica.
Semanas 2 a 3
Pasamos del esquema en papel a una escaleta con bloques, entradas y salidas. Trabajamos aperturas que no suenen impostadas, transiciones naturales y el espacio que conviene dejar para improvisar sin perder el hilo del episodio.
Semana 4
Sesión real con micrófono de condensador, monitoreo por auriculares y toma de niveles. Aquí aparecen los vicios que no se ven en el papel: golpes de mesa, respiraciones marcadas, micrófono mal posicionado. Corregimos en el momento.
Semanas 5 a 6
Revisamos el material crudo contra la biblioteca de guiones y la mediateca del programa. Comparamos versiones, marcamos qué se puede arreglar en edición y qué conviene regrabar. La escucha repetida es la parte menos vistosa y la que más cambia la voz.
Semana 7
El ciclo termina con una pieza sonora terminada: episodio piloto, cápsula narrativa o entrevista editada. Se sube al portafolio con su ficha técnica y queda como referencia para el siguiente tramo de formación.
Antes de reservar un módulo conviene tener claro el alcance real. Estas son las condiciones que aplican a los programas de locución, guion y producción sonora, y las excepciones que no cubrimos.
Cada módulo incluye videolecciones descargables, escaletas editables en formato de texto y una ficha de ejercicios con tiempos sugeridos. Las grabaciones de práctica se suben a la mediateca personal del alumno y quedan disponibles durante el periodo activo del programa. No entregamos bancos de voces ni librerías de efectos con licencia comercial: eso se resuelve fuera del curso.
Los proyectos de audio se comentan por escrito en un plazo de cinco días hábiles desde la subida. La retroalimentación cubre dicción, ritmo, estructura del guion y limpieza técnica básica. No incluye mezcla profesional, masterización ni corrección de ruido avanzada, porque eso corresponde a otra especialidad y a otro tipo de equipo.
Para seguir las prácticas basta un micrófono USB de gama media, auriculares cerrados y una habitación razonablemente silenciosa. No exigimos interfaz de audio ni cabina tratada. Si el espacio tiene reverberación fuerte, lo advertimos desde el inicio: se puede trabajar, pero los resultados en las prácticas de matiz y respiración serán más difíciles de evaluar.
El avance es progresivo y depende de la práctica sostenida. No hay fechas fijas de entrega obligatoria, pero sí recomendamos no dejar pasar más de dos semanas entre ejercicios grabados. Cuando alguien se ausenta mucho tiempo, retomamos con una sesión de repaso antes de continuar con el bloque siguiente. Eso no es un castigo, es sentido común.
No garantizamos contratos, audiciones ni posiciones en medios. Tampoco emitimos certificaciones con validez oficial ante ninguna autoridad educativa. Lo que sí ofrecemos es un recorrido ordenado por las técnicas de expresión oral y una biblioteca de guiones que el alumno puede seguir usando después. El resto depende del trabajo de cada quien.
Si algo de esto no encaja con lo que buscas, escríbenos antes de inscribirte. Preferimos aclararlo ahora que corregirlo a mitad del programa.